Agrovoltaica en México: energía y cultivo en el mismo espacio

19 de Aug 2026
Agrovoltaica en México: energía y cultivo en el mismo espacio

Agrovoltaica en México: energía y cultivo en el mismo espacio

Durante años, la agricultura y la energía solar se han planteado como actividades que necesitan ocupar superficies diferentes. Los cultivos necesitan terreno y luz solar, mientras que los paneles fotovoltaicos requieren espacio para generar electricidad.

Pero ¿y si ambas actividades pudieran desarrollarse en el mismo lugar?

La agrovoltaica propone precisamente eso: combinar la producción agrícola con la generación de energía solar en una misma superficie. Para ello, los paneles se instalan normalmente elevados sobre los cultivos, permitiendo aprovechar el terreno tanto para producir alimentos como para generar electricidad. Esta tecnología ya cuenta con proyectos y líneas de investigación en México, incluyendo experiencias impulsadas por la UNAM. (Renovable Anes)

En un país con una importante actividad agrícola y un gran potencial solar, la agrovoltaica puede abrir nuevas posibilidades para mejorar el aprovechamiento del suelo, reducir determinados costes energéticos y crear sistemas agrícolas más eficientes.

 

¿Qué es la agrovoltaica?

La agrovoltaica, también conocida como agrivoltaica, consiste en combinar en una misma superficie:

Producción agrícola + generación de energía solar.

A diferencia de una planta fotovoltaica convencional instalada directamente sobre el terreno, en un sistema agrovoltaico los módulos suelen colocarse a una altura y con una separación determinadas para permitir que debajo continúe desarrollándose una actividad agrícola.

La idea no es simplemente poner paneles encima de un cultivo.

El sistema debe diseñarse teniendo en cuenta tanto las necesidades de la instalación fotovoltaica como las condiciones que necesita la producción agrícola.

Por ejemplo:

  • Altura de los paneles.
  • Separación entre filas.
  • Cantidad de sombra.
  • Orientación.
  • Radiación solar.
  • Tipo de cultivo.
  • Necesidades de riego.
  • Maquinaria agrícola.
  • Acceso al terreno.

Por eso, un proyecto agrovoltaico debe plantearse desde el principio como un sistema conjunto de energía y agricultura.

 

¿Cómo funciona un sistema agrovoltaico?

El principio es sencillo.

Los paneles solares se colocan sobre estructuras elevadas y debajo de ellos se mantienen los cultivos.

Durante el día:

Sol → paneles solares → electricidad

Mientras tanto:

Sol + agua + suelo → cultivo

La sombra generada por los módulos puede modificar las condiciones del microclima que rodea a las plantas.

En determinadas condiciones, esto puede ayudar a reducir el estrés provocado por una radiación solar excesiva o temperaturas elevadas. Sin embargo, el efecto depende del cultivo, el clima y el diseño del sistema.

Investigaciones realizadas en México estudian precisamente cómo se comportan los cultivos bajo estas condiciones y cómo la cubierta fotovoltaica puede modificar el microclima. (DGCS UNAM)

 

¿Por qué puede ser interesante en México?

México reúne dos características especialmente interesantes para la agrovoltaica:

una importante actividad agrícola y un elevado recurso solar en buena parte de su territorio.

Esto permite plantear sistemas donde el terreno pueda generar simultáneamente productos agrícolas y electricidad.

Además, en determinadas zonas agrícolas existen consumos eléctricos importantes relacionados con:

  • Bombeo de agua.
  • Sistemas de riego.
  • Refrigeración.
  • Iluminación.
  • Ventilación.
  • Procesamiento de productos.
  • Sistemas de almacenamiento.
  • Equipos de automatización.

La electricidad generada por los paneles puede utilizarse para cubrir parte de estas necesidades.

 

Agrovoltaica no significa dejar de cultivar

Una de las principales características de este modelo es que el terreno continúa teniendo un uso agrícola.

Los paneles no sustituyen necesariamente al cultivo.

En determinadas configuraciones:

Cultivo + paneles solares = dos usos del mismo terreno.

Esto puede resultar especialmente interesante cuando existe presión sobre el uso del suelo y se busca aprovechar una superficie de manera más eficiente.

Un estudio del Instituto de Energías Renovables de la UNAM señala precisamente que los sistemas agrovoltaicos permiten aprovechar el terreno para producir electricidad fotovoltaica y, al mismo tiempo, cultivar especies que puedan desarrollarse bajo determinadas condiciones de sombra. (Renovable Anes)

 

¿Qué cultivos pueden utilizarse?

No existe una lista universal de cultivos que funcionen perfectamente debajo de paneles solares.

Cada especie tiene diferentes necesidades de:

  • Radiación.
  • Temperatura.
  • Humedad.
  • Agua.
  • Espacio.
  • Ventilación.

Por eso, el cultivo debe estudiarse antes de diseñar la instalación.

En México ya se han desarrollado experiencias con diferentes hortalizas. Por ejemplo, la Parcela Agrovoltaica Sostenible y Educacional de la UNAM estudia cultivos bajo paneles fotovoltaicos y ha trabajado con especies como lechuga y coliflor. (Parcela Agrovoltaica)

Esto demuestra que la agrovoltaica no es simplemente una idea teórica: ya existen proyectos mexicanos que estudian su aplicación práctica.

 

¿La sombra de los paneles beneficia a los cultivos?

Puede hacerlo en determinadas condiciones, pero no siempre.

Las plantas necesitan luz para realizar la fotosíntesis. Una sombra excesiva puede reducir su desarrollo.

Sin embargo, una cantidad controlada de sombra puede ser interesante en determinadas zonas o cultivos, especialmente cuando existe una elevada radiación solar o temperaturas intensas.

La clave está en encontrar un equilibrio.

Ni demasiada sombra ni demasiada exposición.

El diseño de los paneles debe permitir que la cantidad de radiación que llega al cultivo sea compatible con sus necesidades.

 

El microclima bajo los paneles

Una de las características más interesantes de la agrovoltaica es la creación de un microclima diferente al del terreno completamente expuesto.

La estructura fotovoltaica puede modificar:

  • Radiación solar.
  • Temperatura.
  • Evaporación.
  • Humedad.
  • Movimiento del aire.

Esto puede generar condiciones diferentes para el cultivo.

En proyectos desarrollados en México se estudia precisamente la relación entre la transpiración de las plantas, la temperatura de los módulos y el comportamiento del sistema fotovoltaico. (DGCS UNAM)

 

¿Puede ayudar a reducir el consumo de agua?

En determinadas condiciones, la sombra parcial puede reducir la evaporación y modificar las necesidades de riego.

Pero esto no significa que cualquier instalación agrovoltaica vaya a ahorrar automáticamente agua.

La respuesta depende de:

  • Tipo de cultivo.
  • Clima.
  • Diseño de los paneles.
  • Humedad.
  • Sistema de riego.
  • Características del suelo.

Por eso, el ahorro de agua debe evaluarse específicamente para cada proyecto.

En regiones donde el agua representa una limitación importante, este análisis puede ser especialmente relevante.

 

Paneles solares para alimentar el riego

Una de las aplicaciones más interesantes de la agrovoltaica es utilizar la electricidad generada para alimentar sistemas de riego.

Por ejemplo:

Paneles solares → inversor → bomba → sistema de riego

De esta forma, una parte de la energía necesaria para llevar agua al cultivo puede generarse directamente en el terreno.

Esto resulta especialmente atractivo en explotaciones donde el bombeo representa una parte importante del consumo eléctrico.

En México, la relación entre agricultura, energía y bombeo es especialmente relevante. El Programa Especial de Energía para el Campo contempla precisamente apoyos relacionados con el consumo eléctrico para bombeo y rebombeo de agua destinada al riego agrícola. (Gobierno de México)

 

Agrovoltaica y bombeo solar

Imagina una explotación agrícola que necesita bombear agua varias horas al día.

En lugar de depender exclusivamente de la electricidad de la red, un sistema fotovoltaico puede generar parte de la energía necesaria.

La configuración podría ser:

Paneles solares

Inversor

Bomba de agua

Riego

Si existe almacenamiento, también puede incorporarse una batería para gestionar la energía en otros horarios.

Sin embargo, no siempre es necesario almacenar electricidad: en determinados proyectos puede resultar más conveniente aprovechar directamente la energía solar durante las horas de producción.

 

¿Qué ocurre cuando los paneles producen más energía de la necesaria?

Existen varias posibilidades, dependiendo del diseño del sistema.

La energía puede utilizarse para:

  • Riego.
  • Bombeo.
  • Refrigeración.
  • Procesamiento.
  • Iluminación.
  • Carga de baterías.
  • Otros consumos agrícolas.

Si el proyecto está conectado a la red, los excedentes pueden gestionarse según el esquema de interconexión correspondiente.

Por eso, antes de dimensionar los paneles conviene conocer los horarios y magnitudes del consumo agrícola.

 

Agrovoltaica con baterías

Las baterías pueden complementar el sistema cuando existe una diferencia importante entre el horario de generación solar y el horario de consumo.

Por ejemplo:

Durante el día:

Paneles → consumo agrícola + batería

Por la noche:

Batería → consumo

Esto puede ser interesante para determinadas instalaciones de riego, iluminación, refrigeración o vigilancia.

Sin embargo, incorporar baterías también aumenta la inversión inicial.

Por eso, debe analizarse si el almacenamiento realmente aporta valor al proyecto.

 

¿Puede utilizarse para refrigeración agrícola?

Sí, puede ser una aplicación interesante.

La producción agrícola puede requerir refrigeración para conservar productos después de la cosecha.

Por ejemplo:

Paneles solares → inversor → sistema de refrigeración

Si la mayor parte de la demanda de refrigeración coincide con las horas de producción solar, puede existir una buena oportunidad para aumentar el autoconsumo.

También pueden estudiarse soluciones de almacenamiento cuando sea necesario mantener la refrigeración fuera de las horas de generación.

 

Agrovoltaica y ganadería

La combinación no se limita a los cultivos.

Los sistemas agrovoltaicos también pueden estudiarse en terrenos donde existe actividad ganadera.

La estructura de los paneles puede proporcionar zonas de sombra para determinados animales, además de generar electricidad.

Una investigación del Tecnológico Nacional de México sobre parques agrovoltaicos contempla precisamente aplicaciones relacionadas con agricultura, ganadería y apicultura, con el objetivo de aprovechar mejor la superficie disponible. (RI - TecNM)

 

¿Y la apicultura?

La agrovoltaica también puede integrarse con actividades de apicultura en determinados proyectos.

La idea es aprovechar la misma superficie para generar energía y desarrollar actividades relacionadas con la producción agrícola.

Sin embargo, igual que ocurre con los cultivos, la compatibilidad debe estudiarse caso por caso.

No se trata simplemente de instalar paneles y colocar colmenas debajo.

Hay que evaluar las condiciones del terreno, vegetación, acceso, seguridad y necesidades específicas de la actividad.

 

¿Los paneles reducen la producción agrícola?

No necesariamente.

El resultado depende del diseño y del cultivo.

Una instalación mal diseñada puede generar demasiada sombra y perjudicar el desarrollo de las plantas.

Pero un sistema correctamente estudiado puede utilizar la sombra parcial como parte de la estrategia agrícola.

Por eso, la pregunta no debería ser:

"¿Los paneles solares perjudican al cultivo?"

Sino:

"¿Qué configuración de paneles funciona mejor para este cultivo y este clima?"

 

La importancia de la altura de los paneles

La altura es uno de los elementos fundamentales.

Los paneles deben colocarse suficientemente elevados para permitir:

  • Crecimiento de las plantas.
  • Entrada de maquinaria.
  • Trabajo agrícola.
  • Ventilación.
  • Mantenimiento.
  • Circulación de personas.

Una estructura demasiado baja puede dificultar las actividades agrícolas.

Una estructura demasiado alta puede incrementar el coste de instalación.

Por eso, debe encontrarse un equilibrio entre las necesidades agrícolas y las fotovoltaicas.

 

¿Cómo se orientan los paneles?

La orientación y separación de los módulos tienen un impacto directo en:

  • Generación eléctrica.
  • Distribución de sombra.
  • Radiación disponible para los cultivos.

En una instalación solar convencional se suele buscar maximizar la producción eléctrica.

En una instalación agrovoltaica, el objetivo es más complejo:

hay que optimizar simultáneamente energía y producción agrícola.

Esto puede hacer que el diseño sea diferente al de una planta fotovoltaica convencional.

 

¿Qué pasa con la maquinaria agrícola?

Este punto suele olvidarse.

Si el terreno necesita tractores, cosechadoras u otra maquinaria, el diseño de las estructuras debe permitir su circulación.

Hay que estudiar:

  • Altura.
  • Separación entre filas.
  • Anchura de los pasillos.
  • Zonas de maniobra.
  • Accesos.

La agrovoltaica debe integrarse en la operación agrícola y no convertirse en un obstáculo para ella.

 

¿Puede instalarse agrovoltaica en cualquier terreno de México?

No.

La viabilidad depende de muchos factores.

Entre ellos:

  • Tipo de cultivo.
  • Radiación solar.
  • Clima.
  • Topografía.
  • Disponibilidad de agua.
  • Acceso eléctrico.
  • Características del suelo.
  • Necesidades de maquinaria.
  • Condiciones de interconexión.
  • Rentabilidad del proyecto.

Por eso, antes de instalar paneles es necesario realizar un estudio técnico y agrícola.

 

Un ejemplo mexicano: la parcela agrovoltaica de la UNAM

México ya cuenta con experiencias concretas.

La Parcela Agrovoltaica Sostenible y Educacional de la UNAM, ubicada en San Miguel Topilejo, Tlalpan, estudia precisamente cómo combinar agricultura y generación fotovoltaica.

El proyecto cuenta con aproximadamente 350 m², donde se instalaron 72 paneles solares, además de un sistema de captación de agua de lluvia para apoyar el riego. (DGCS UNAM)

Este tipo de proyectos permite estudiar en condiciones reales cómo interactúan los paneles, los cultivos, el agua y el microclima.

 

¿Qué potencial tiene la agrovoltaica en México?

El interés por esta tecnología está creciendo.

Un análisis publicado en 2024 por investigadores del Instituto de Energías Renovables de la UNAM plantea la agrovoltaica como una oportunidad para aprovechar un mismo terreno para agricultura y generación eléctrica. (Renovable Anes)

Además, investigaciones más recientes han estudiado aplicaciones específicas en zonas agrícolas de Ciudad de México, incluyendo el uso de sistemas agrovoltaicos para bombeo y tratamiento de agua. Un estudio publicado en 2025 encontró que, en el caso analizado, el bombeo alimentado con agrovoltaica podía reducir los costes operativos entre 60 % y 70 % frente al escenario de referencia estudiado. (ScienceDirect)

Esto no significa que esos porcentajes puedan aplicarse automáticamente a cualquier explotación mexicana. Cada proyecto necesita su propio análisis técnico y económico.

 

¿Qué necesitas para desarrollar un proyecto agrovoltaico?

Antes de comprar los paneles, conviene analizar:

1. El cultivo

¿Qué especie se va a producir y cuáles son sus necesidades de luz?

2. El terreno

¿Cuál es su superficie, orientación, pendiente y accesibilidad?

3. El recurso solar

¿Cuánta energía puede producir el sistema?

4. El consumo energético

¿Cuánta electricidad necesitan el riego, bombeo, refrigeración y demás equipos?

5. El agua

¿Cómo se abastece y distribuye el agua?

6. La estructura

¿Qué altura y separación necesitan los paneles?

7. La conexión eléctrica

¿El sistema será aislado, interconectado o híbrido?

8. El almacenamiento

¿Tiene sentido incorporar baterías?

9. La operación agrícola

¿Cómo circulará la maquinaria?

10. La rentabilidad

¿La producción energética y agrícola justifican la inversión?

 

¿Agrovoltaica para autoconsumo o para vender energía?

Existen diferentes posibilidades.

Un productor puede utilizar la energía solar principalmente para autoconsumo, por ejemplo para alimentar bombas de riego.

También puede plantearse una instalación conectada a la red, dependiendo de las condiciones técnicas y administrativas aplicables al proyecto.

En ambos casos, la primera pregunta debería ser:

¿Cuánta energía necesita realmente la explotación?

A partir de ahí se puede dimensionar el sistema.

 

¿Cómo dimensionar los paneles?

No conviene dimensionar una instalación agrovoltaica únicamente según los metros cuadrados disponibles.

Tener 10 hectáreas disponibles no significa que debamos cubrir las 10 hectáreas con paneles.

Hay que encontrar un equilibrio entre:

superficie agrícola + sombra necesaria + generación eléctrica + operación del campo.

Un diseño adecuado puede ser más rentable que intentar maximizar exclusivamente la cantidad de paneles.

 

¿Qué papel tiene el inversor?

El inversor es el equipo encargado de convertir y gestionar la energía eléctrica según la arquitectura del sistema.

En una instalación agrovoltaica puede estar conectado a:

Paneles solares → inversor → cargas agrícolas

o formar parte de un sistema con:

Paneles → inversor → batería → cargas

La selección dependerá de la potencia requerida, tensión, tipo de conexión y necesidades del proyecto.

 

¿Por qué es importante analizar los horarios de consumo?

Supongamos que una explotación utiliza la bomba de riego principalmente entre las 10:00 y las 16:00.

Ese horario coincide con buena parte de la producción solar.

Esto puede permitir aprovechar directamente la energía generada:

Sol → paneles → bomba

En cambio, si el principal consumo se produce durante la noche, puede ser necesario estudiar otras estrategias, como almacenamiento o conexión a red.

Por eso, conocer cuándo consumes energía es tan importante como saber cuánto consumes.

 

¿Es la agrovoltaica una buena opción para todos los agricultores?

No necesariamente.

Puede ser especialmente interesante cuando se combinan varias condiciones:

  • Buena radiación solar.
  • Consumo eléctrico agrícola relevante.
  • Necesidad de sombra parcial.
  • Cultivos compatibles.
  • Terreno adecuado.
  • Posibilidad de utilizar la electricidad generada.
  • Viabilidad económica.

Si el cultivo necesita exposición solar completa durante todo el día, por ejemplo, un diseño agrovoltaico mal planteado podría no ser conveniente.

 

El futuro de la agrovoltaica en México

La agrovoltaica todavía tiene mucho espacio para desarrollarse en México.

Los proyectos de investigación y demostración están ayudando a entender qué cultivos, diseños y condiciones funcionan mejor.

Además, el interés por soluciones que conecten agua, energía y producción de alimentos está creciendo.

La investigación mexicana ya está explorando precisamente esta relación. Estudios recientes han analizado sistemas agrovoltaicos destinados al bombeo de agua y otras aplicaciones agrícolas, mientras que proyectos universitarios continúan evaluando el comportamiento de los cultivos bajo paneles. (ScienceDirect)

 

Conclusión: dos producciones, un mismo terreno

La agrovoltaica plantea una idea sencilla pero con mucho potencial:

usar el mismo terreno para producir alimentos y generar electricidad.

En México, esta tecnología puede ser especialmente interesante para explotaciones donde la energía solar pueda utilizarse directamente en actividades como riego, bombeo, refrigeración o procesamiento agrícola.

Pero no consiste simplemente en colocar paneles encima de un cultivo.

Un proyecto agrovoltaico necesita estudiar conjuntamente:

cultivo + agua + estructura + paneles + energía + consumo + operación agrícola.

Cuando estos elementos se diseñan correctamente, la superficie agrícola puede convertirse en un espacio capaz de producir tanto alimentos como energía.

Y esa es precisamente una de las grandes oportunidades de la agrovoltaica: no elegir entre cultivar o generar energía, sino estudiar cómo hacer ambas cosas en el mismo espacio.